Disponible en
Ir a la versión móvil
Síguenos en twitter Estamos en Facebook
Compartir:

CULTURA

Museo Segovia, el esfuerzo de preservar la historia de una tierra

Museo Segovia
Colección visigótica en una de las salas del Museo Segovia.
Actualizado 05/02/2018 12:35:39
Sergio Ruíz

Aunque la percepción popular cataloge a un museo como un elemento anclado a una muestra que no avanza, la realidad es que es un ente vivo que se actualiza casi a diario

El Museo Segovia es una institución cultural gestionada por la Junta de Castilla y León que pretende conservar, exponer y difundir la historia de la provincia a través del patrimonio regional. Situado en la Casa del Sol de la capital segoviana, inició su andadura a mediados del siglo XIX.

Desde la creación en 1844 de las Comisiones Provinciales de Monumentos se pusieron los cimientos para la creación de los museos provinciales. Así, con numerosos nombres a lo largo de su historia, el Museo Provincial tuvo sus inicios alrededor de ese año, pasando de su primera sede, el Palacio Episcopal, a la iglesia de San Facundo en 1845.

Muchos años después, en 1967, pasó a la Casa del Hidalgo, que alojó sus instalaciones hasta que para dotar al museo de un espacio adaptado a las nuevas necesidades que estimaba el complejo se trasladó en el año 1995 a la Casa del Sol, antiguo matadero dentro de la zona amurallada de la ciudad.

Al contrario de lo que se piensa, un museo es un ente vivo y que se actualiza casi a diario, no es un elemento anclado a una muestra que no avanza. Según el director del Museo Segovia, Santiago Martínez Caballero, cuatro son las principales funciones que tiene la institución: conservación, restauración, exposición y difusión.

En relación a la conservación, el museo debe primar por preservar el patrimonio que contiene a través de un amplio volumen de piezas provenientes de obras de intervención arqueológicas y depósitos que llegan desde todos los puntos de la provincia segoviana. También, su repertorio incluye algunos exponentes comprados desde las administraciones y como producto de las donaciones. Como otra de sus funciones fundamentales, los trabajadores de la institución deben elaborar un inventario con la catalogación y registro de los bienes acumulados, que en el caso de este museo se cuentan por millares.

Con respecto a su exposición pública, el museo debe realizar la exposición de esas piezas y promover su difusión. La institución cuenta con una amplia exposición permanente que recorre la historia de la provincia de Segovia desde la Edad de Piedra hasta la Edad Contemporánea. También ofrece diversas exposiciones temporales a lo largo del año que permiten mostrar algunas obras de un determinado tema en concreto o enseñar algunas piezas que no tienen cabida en la exposición permanente.

Para difundir la cultura y el patrimonio, el museo organiza diversas actividades que se intentan “adaptar a los visitantes”, aclara Santiago Martínez. Según el director, esta función “es necesaria”, y cuenta con el apoyo de las administraciones para que la gente conozca el patrimonio con el que cuenta la provincia a lo largo de su historia. De esta manera, se intenta “mejorar cada día para dar una mayor visibilidad al museo”.

Tras estas funciones más comunes o conocidas, se encuentra tal vez la más interesante y desconocida de las tareas principales, la restauración de piezas. Esta labor permite al museo adaptar y recuperar los utensilios que llegan desde el exterior. Principalmente, la llegada de nuevas piezas llega a través de intervenciones arqueológicas, por lo que tras años de estar enterradas o descuidadas, se necesita de una esmerada restauración para conseguir dotarla de su aspecto original y rectificar los posibles daños.

El trabajo del museo entorno a la restauración es constante, primando algunas piezas por su valor o por ser las más dañadas y evitar que se pierdan. En la actualidad, la restauradora de la institución, Cristina Gómez, están recuperando un tríptico del siglo XVI, pictóricos romanos, elementos numismáticos y una serie de epigrafías de distintos periodos históricos. Sobre algunas de las recientemente restauradas y que han pasado a formar parte de la colección del museo se puede encontrar varias esculturas de Emiliano Barral, distintos cuadros y pintura sobre tabla de los siglos XV, XVI y XVII (que fueron presentadas en la exposición sobre Santa Teresa y en otra muestra sobre Pedro de Berruguete), y diversos restos arqueológicos de bronce y cerámica.

Según señala la restauradora, en la actualidad, la mayoría de piezas están llegando procedentes de las excavaciones del Duratón, de la muralla celtíbera de Segovia, del Cerro de los Almadenes en Otero de Herreros y la de Collado Hermoso.

Sin duda, la labor de restauración y la llegada de nuevas piezas a las colecciones permiten al museo conseguir actualizarse con el paso de los años, aunque no todas consiguen el distinguido honor de pasar a formar parte de la exposición permanente, que solo presenta las más relevantes o las de mayor significado patrimonial o histórico. Otras llegan de la mano de exposiciones temporales, pero muchas se guardan una vez restauradas.

A pesar de todo, estas piezas son parte del patrimonio segoviano y las actuales obras de restauración permiten rescatar esos elementos del olvido y evitar que continúen degradándose, o incluso llegando el caso perderse para siempre, lo que se cataloga como conservación preventiva y conservación curativa.

También expuesto al público, el Museo Segovia cuenta en estos momentos con la exposición temporal ‘Arqueología Viva’, una colección de fotografías de José Manuel Cófredes que estará disponible durante todo el mes de febrero. En ella, se puede encontrar diversas instantáneas de grupos de investigación trabajando en distintos yacimientos arqueológicos.

El Museo Segovia también cuenta con la filial del Museo Zuloaga, situada en la antigua iglesia de San Juna de los Caballeros. El espacio estaba abandonado hasta finales del siglo XIX cuando Daniel Zuloaga adquirió la propiedad para convertirla en su almacén, que después transformaría en su taller y oficina. En los hornos que Daniel Zuloaga instaló en el lateral norte del edificio, se fabricó una importante muestra de cerámicas españolas del primer tercio de siglo xx, en parte conservada en el museo, además de algunas colecciones particulares en la misma ciudad de Segovia. De las conservadas en el museo se exponen unas 150 piezas además de algunas obras pictóricas de su sobrino Ignacio Zuloaga.

Galería

Museo
Museo provincial
Museo provincial
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de ellas. Puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.

AceptoMás información