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PROVINCIA

Las precipitaciones de diciembre y enero dan un respiro a la agricultura

Agricultura
Algunos agricultores esperaron a finales de noviembre e incluso diciembre para sembrar.
Actualizado 21/01/2018 13:40:01
Sergio Ruíz

Tras un periodo de siembra lleno de interrogantes, los agricultores se muestran aliviados por el cambio en el tiempo

Tras un inicio de campaña dubitativo, los agricultores y ganaderos de la provincia han mirado aliviados al cielo gracias a las precipitaciones de diciembre y principios de enero. El sector no contaba con más margen para evitar un periodo de siembra que durante octubre y noviembre se intuía podía ser desastroso.

La campaña de siembra del cereal, concentrado en los últimos meses del año, arrastraba ya un anterior periodo lleno de pérdidas, y aunque tarde, las últimas lluvias parecen haber aliviado a un sector que acumulaba preocupaciones. Sin embargo, las precipitaciones de diciembre no evitaron que muchas labores que algunos agricultores reservaban para octubre o noviembre no hayan sido realizadas o incluso hayan tenido que ser rehechas. En esta ocasión y la campaña pasada, el secano de la provincia segoviana se ha visto tan expuesto como el del resto de la comunidad.

Sin duda, las cosechas más afectadas han sido las realizadas en el periodo intermedio de la campaña de siembra, no contando con tantos problemas los agricultores que realizaron la sementera en el inicio del ciclo y los que aguantaron y han plantado en la fase final. El tiempo no ha acompañado, y muchos agricultores no dudan en calificar la totalidad del periodo de siembra de incierta y mala para el sector.

La peor parte se la han llevado los agricultores que se decidieron por el trigo. También afectado se puede encontrar a la cebada, pero al contrario del trigo, este cereal dispone de un ciclo más flexible para la siembra.

Una de las zonas menos afectadas han sido las que fueron sembradas con girasol, ya que los rastrojos ayudaron a que las tierras estuvieran más aptas para realizar las labores de cultivo. El girasol no tuvo una mala recogida en su última campaña, aunque desde los sectores agrícolas avisaron en su momento que el problema de este producto no estaba siendo la producción, sino el precio tan bajo de mercado que se estaba pagando al agricultor. Así, el joven agricultor Javier Moreno Castro confirma que la mayoría de las zonas que cultivaron girasol no han sufrido ningún tipo de problema durante el periodo de siembra y que en su entorno, la zona próxima a San Pedro de Gaíllos, ni siquiera se planteó retrasar las labores, como sí ocurrió en otros sitios.

Fruto de esta situación, muchos agricultores han visto aumentados sus gastos para realizar las primeras labores. Todo ello, sumado a falta de liquidez por la mala campaña registrada con anterioridad y que aunque en Segovia no fue tan desastrosa como en otros lugares de Castilla y León, sí que produjo innumerables sobrecostes para el sector y en algunos casos pérdidas que las ayudas otorgadas desde la Junta de Castilla y León no han cubierto.

Por su parte, la ganadería también ha visto aumentados sus gastos por la ausencia de pasto para los animales, teniendo que aportar pienso y otros recursos que aumenta la inversión del sector. Con las últimas lluvias, el sector ganadero se muestra más tranquilo tras un otoño repleto de desembolsos inesperados para comprar lo necesario para proseguir con la explotación, a veces con precios muy por encima de los registrados en otros periodos del año.

La incertidumbre también es palpable en el sector del regadío, ya que a pesar de tener un periodo de siembra más focalizado en los inicios de año, la planificación debe valorar la escasez de agua de la actualidad y la inmensa necesidad de algunos lugares de la provincia de que los acuíferos tengan suficientes reservas. Así, cultivos como la patata (muy común de la zona de Coca y en algunas áreas del norte de la provincia), el maíz o la remolacha están pendientes de que haya riego suficiente para poder considerar plantar estos productos.

Muchos agricultores admiten que se ha sembrado por ser el periodo pero que no sabían muy bien si el resultado iba a ser satisfactorio. De esta manera, se ha utilizado el clásico lema del campo de ‘si siembro igual recojo algo, si no seguro que nada’. Sin embargo, con las lluvias de finales de noviembre y sobre todo las de diciembre el campo alberga una nueva esperanza y confía en el futuro para conseguir una buena cosecha, en especial en el periodo de primavera, clave para muchos de los cultivos.

Si bien la mayoría de las áreas de la provincia de Segovia no han padecido tanto las bajas precipitaciones registradas, la ausencia de lluvias ha provocado enormes incertidumbres en un sector que ya venía de una campaña con muy poco rendimiento. Muchos de los pequeños agricultores de la provincia no podrían aguantar dos periodos malos seguidos por lo que las esperanzas ahora mismo están en el tiempo de los próximos meses, pero de momento una situación que parecía desesperada ha retomado una cierta normalidad y sólo el futuro podrá decidirá si las dificultades del periodo de siembra del secano se quedan en una anécdota o si ciertamente viene otra campaña mala para la agricultura.

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